Greg no es malo, pero sí profundamente egoísta. En "Mala Suerte", vemos su lado más frágil. Su desesperación por recuperar a Rowley no nace del cariño puro, sino del miedo a quedarse solo en el comedor escolar. Esto lo hace increíblemente humano. Kinney logra que sintamos pena por Greg mientras nos reímos de sus patéticos intentos por cambiar su destino.
El núcleo del libro es cómo gestionar los celos y la dependencia emocional. Kinney muestra sin moralinas que los amigos pueden tener otros intereses, y que eso no es una traición. diario de greg 8 mala suerte
Cuando se publicó en 2013, Hard Luck debutó directamente en el número 1 de la lista de bestsellers de The New York Times. En países de habla hispana como México, Colombia, Argentina y España, "Mala Suerte" se agotó en semanas. La crítica elogió la madurez temática sin perder la esencia infantil. Greg no es malo, pero sí profundamente egoísta
Hoy, el libro sigue siendo un recurso frecuente en colegios para hablar de: Esto lo hace increíblemente humano
Una de las fortalezas del libro es que Greg sigue siendo fiel a sí mismo: no hay una redención milagrosa. Sigue siendo egoísta, vago y, a veces, francamente tramposo. Sin embargo, al final de la historia, Greg aprende una lección sencilla pero poderosa: no se puede manipular la suerte. La verdadera solución a sus problemas no viene de un dado mágico, sino de un pequeño acto de humildad y de reconocer el valor de una amistad genuina (aunque sea con un chico que todavía cree en los superhéroes).