Ver | Encantada La Historia De Giselle
La genialidad de la historia reside en este contraste. Mientras Giselle trata de resolver su vida con canciones (literalmente, organiza un número musical gigante en Central Park con ratas, palomas e insectos como ayudantes), Robert intenta convencerla de que el amor no es un cuento de hadas.
Paralelamente, el Príncipe Edward (interpretado por James Marsden) salta al mundo real para rescatar a su amada, acompañado por su leal ardilla parlante, Pip (quien en nuestro mundo pierde la capacidad de hablar, volviéndose una simple ardilla).
Lo primero que notarás al ver "Encantada" es su inteligencia. La película no toma a la ligera las convenciones de los cuentos de hadas; las celebra y las satiriza con mucho cariño. Giselle es la encarnación perfecta de las princesas clásicas como Blancanieves, La Sirenita o La Bella Durmiente.
Ver a Giselle cantar en el parque Central mientras ratas y cucarachas la ayudan a limpiar un apartamento no solo es divertido, es una crítica brillante sobre cómo el "amor verdadero" de los cuentos choca con las relaciones modernas. Es un guiño constante al público que creció viendo los clásicos de Disney.
Para entender la magnitud de esta película, primero debemos viajar al reino animado de Andalasia. Aquí vive Giselle, una joven princesa y doncella de sueños incorruptibles. Su único deseo es encontrar al amor de su vida, el cual, según los cánones de su mundo, debe llegar montado en un caballo blanco y declarársele en menos de un día. ver encantada la historia de giselle
Ese amor aparece en forma del apuesto y algo narcisista Príncipe Edward. Se conocen por la mañana, cantan sobre animales del bosque y deciden casarse al atardecer. Todo parece perfecto... hasta que la malvada Reina Narissa (madrastra de Edward) siente que su trono corre peligro. Si Edward se casa, ella perderá su poder.
Disfrazada de anciana, Narissa empuja a Giselle al "Pozo Sin Retorno". Pero este no es un pozo cualquiera. Es un portal que conecta Andalasia con el mundo real: Manhattan, Nueva York.
Giselle emerge de una tapa de alcantarilla en Times Square, con su vestido de novia hecho de cortinas y su inocencia intacta. Al principio, la ciudad la aterroriza. No hay animales que le ayuden a vestirse, ni bosques encantados, ni finales felices garantizados.
Es entonces cuando conoce a Robert Philip, un abogado divorciado y padre soltero que es el polo opuesto de lo que Giselle creía que era un rompecabezas: es escéptico, realista y ha perdido toda fe en el amor verdadero. La genialidad de la historia reside en este contraste
A simple vista, Encantada podría ser una comedia romántica más. Sin embargo, la crítica y el público coinciden en que es una de las películas más inteligentes de Disney en el siglo XXI.
1. Deconstruye a la princesa Disney Giselle empieza siendo un estereotipo: canta con animales, confía en extraños y cree que un beso soluciona todo. Pero al llegar a Nueva York, aprende que el amor conlleva enojo, frustración y trabajo. La película celebra los cuentos de hadas mientras los critica con ternura.
2. Subvierte el final clásico (Atención, spoilers) En el clímax, Giselle no es salvada por Edward ni por Robert. Es ella quien salva a Robert, y luego es Morgan (la niña) quien rompe el hechizo de Narissa. El beso del amor verdadero no llega de un príncipe, sino de una niña hacia una madrastra potencial.
3. Animación y acción real perfectamente integradas El primer acto es completamente animado (en el estilo clásico de Disney de los años 30 y 40). Al caer a Nueva York, la transición a live action es impactante. Esto la convierte en un híbrido único. Lo primero que notarás al ver "Encantada" es
En un mundo donde a menudo nos sentimos abrumados por el cinismo y las malas noticias, ver Encantada es un bálsamo.
La historia de Giselle nos enseña que no hay nada de malo en ser optimista. Nos muestra que puedes ser una persona real, con problemas reales, y seguir manteniendo un corazón puro y la capacidad de soñar. La película se ríe de los tropos de Disney, pero al mismo tiempo los celebra con mucho respeto.
Una de las razones principales por las que fans de todo el mundo buscan "ver encantada la historia de Giselle" son sus canciones. Alan Menken y Stephen Schwartz (los genios detrás de Pocahontas, El Jorobado de Notre Dame y Wicked) crearon una banda sonora inolvidable.